ERRARE HUMANUM EST
Es obvio que estaba equivocado. La socialdemocracia europea ha abandonado el objetivo del socialismo y se ha instalado en un discurso netamente liberal, que no persigue transformar el sistema para finiquitar el capitalismo y construir un modelo socialista, sino el implementar reformas estructurales que garanticen la homeostasis del capitalismo, inspirándose en las tesis keynesianas. La tercera vía ‘giddensiana’ supuso un duro golpe a la izquierda política ya que escoró definitiva e irresolublemente a la socialdemocracia europea al liberalismo capitalista, alejándola de manera incontestable del socialismo, deriva en la que han seguido profundizando los partidos políticos que se dicen ‘socialdemócratas’. Es cierto, y sigo en mis treces en este aspecto, que no podemos identificar ideologías con partidos políticos concretos, ya que los partidos políticos – al menos en el contexto euro-americano – no son representantes de ideologías sino que se han transformado en partidos de masas, al estilo nazi, esto es, cajones de sastre, capaces de aglutinar a diversas sensibilidades ideológicas en un cada vez más amplio espectro político. Basta observar a los líderes de esos partidos políticos, sobretodo en campaña electoral, prometiendo a diestro y siniestro, sin miramiento alguno, a unos una cosa y a los otros todo lo contrario, en el mismo día o en el mismo mitin si fuere menester.
En definitiva, he de reconocer públicamente que yo estaba equivocado, que no era socialdemócrata, sino eurocomunista. Los eurocomunistas son lo que yo entendía como socialdemócratas, esto es, quienes perseguimos el socialismo a través de las reformas sobre el modelo capitalista; quienes perseguimos la democracia popular a través de la reforma de la democracia liberal; quienes perseguimos una sociedad sin clases sociales y que tenga colectivizados los medios de producción, y todo ello sin necesidad de revoluciones violentas sino a través de la praxis política. Cuestión de nomenclatura.





25 comentarios:
Vamos, lo que ustedes persiguen es el comunismo pero de colegueo.
Hablando de mítines, los de los suyos comenzarían así:
Queremos controlarlo todo, pero que todo el mundo esté de acuerdo.
Lo bueno de esos métodos es que una vez que se controla todo puede hacerse que parezca que todos están de acuerdo e incluso puede llegar a creerse que lo están.
Madre mía, lo que yo pensaba hace un par de años o tres es que estas cosas las pensaban cuatro monos. Lo lamentable es que no, que son algunos más.
Saludos
Puro reduccionismo maniqueo insostenible. No merece mayor comentario.
Me gustaría preguntarle a Enric Casanova que si no considera que, puesto que la socialdemocracia aspira a una sociedad más equitativa desde el reformismo democrático, no tiene ningún sentido seguir considerando que la colectivización de los medios de producción es algo así como un dogma religioso.
Me alegro de que diga que no era partidario de la revolución violenta pero, precísamente por eso, no se puede considerar que hay que finiquitar un sistema sostenido por unas estructuras sociales y económicas muy poderosas con las que a menudo hay que negociar, al igual que con el resto de la sociedad y que también tiene sus aspectos positivos, no todo el sistema es malo.
Estoy de acuerdo en que la socialdemocracia se echó a los brazos del liberalismo económico y eso nos ha causado muchas decepciones pero es muy difícil hacer frente a la globalización neoliberal.
De todos modos ¿No cree que los países escandinavos són los que mayores cuotas de justicia social y equidad han alcanzado? ¿No quedó claro que el colectivismo (que no la socialización de algunos bienes básicos) solo se consigue por la violencia y resultó una catástrofe total allí donde se aplicó tanto por el hecho de la violencia revolucionaria, como por lo autoritario de esos regímenes, como por la ineficiencia de esas políticas?
A Fritz me gustaría que me respondiese si no considera que los ultraliberales que tienen por Duce a Jiménez Losantos no pueden ser tan maniqueos y autoritarios como los radicales de izquierdas y que aquí en España predomina bastante más hoy en dia la derechona cerril, aunque sea minoritaria, que la izquierda ídem, más minoritaria aún
Queremos controlarlo todo, pero que todo el mundo esté de acuerdo.
No. Mejor que siga controlando todo unos cargos hereditarios y plenipotenciarios llamados "Los propietarios"
puesto que la socialdemocracia aspira a una sociedad más equitativa desde el reformismo democrático, no tiene ningún sentido seguir considerando que la colectivización de los medios de producción es algo así como un dogma religioso.
Dogma religioso no fue nunca. No veo la incompatibilidad.
Me alegro de que diga que no era partidario de la revolución violenta pero, precísamente por eso, no se puede considerar que hay que finiquitar un sistema sostenido por unas estructuras sociales y económicas muy poderosas con las que a menudo hay que negociar,
No tiene por qué ser así. Para liberar a los esclavos por la vía democrática no hacía falta negociar con los esclavistas.
Al autor del blog:
Créame que veo reflejado mi pensamiento en el suyo. Lo único que, como vivo en el Continente Americano, no puedo ser eurocomunista ¿Qué soy? ¿Americomunista? ;-)
A ver, Manuel, la reforma del sistema capitalista, tanto en su vertiente económica como en la socio-política tiene un objetivo claramente definido en mi ideario, que consiste en alcanzar una sociedad socialista. Una sociedad socialista es aquella que no sostiene la propiedad privada de los medios de producción, o dicho de otra manera, que colectiviza - o socializa - el capital. Además, una sociedad socialista es una sociedad igualitaria, esto es, en la que no existen desigualdades sociales entre la ciudadanía. El sistema capitalista, en cambio, sostiene desigualdades estructurales, basadas en una concepción darwinista de la sociedad, en la que el motor del desarrollo es el egoismo individual, centrado en la posesión de los medios de producción y en el incremento de las desigualdades sociales a través de lo que Max Weber define como 'estatus'.
La socialdemocracia europea se configuró como alternativa al comunismo bolchevique, por el que veo que no tienes mucha estima, planteando que era posible alcanzar el socialismo a través de la praxis política y considerando una condición 'sine qua non' el desarrollo previo del capitalismo para, partiendo de ese sistema, reformarlo hasta configurar un modelo socialista. La situación actual, sobretodo tras la Segunda Guerra Mundial, es que la socialdemocracia ha renunciado al cambio de sistema y a lo máximo que aspira es a mitigar, en parte, los efectos sociales del normal funcionamiento del sistema capitalista, sin atacar las bases del sistema para transformarlo, sino aspirando a su homeostasis keynesiana. Y esto no es una opinión personal, sino un hecho contrastado y verificado, y si no lo crees, ve y pregunta al PSOE.
Elias, es cuestión de nomenclatura, como ya digo en mi post. En consecuencia, llámate como quieras, si te parece bien 'Américocomunista', allá tú, pero este asunto se 'inventó' en Europa, por eso se llama 'eurocomunismo'.
Un abrazo.
no va a hacer falta ninguna revolución violenta ni nada de eso, esto se va al garete solito ;)
Es sarcasmo, no necesita mayores aditivos. Es sorprendente encontrarse con alguien que clama indignado porque la socialdemocracia ha renunciado a alcanzar tal objetivo como el último estadio de la sociedad socialista, el comunismo. Más allá de todo lo que podría hablarse sobre el tema simplemente es que sorprende mucho.
Si se trata de etiquetas bien podría decirse que los partidos políticos europeos tomados por socialdemócratas son más bien social-liberales, pero esto sucede desde hace mucho tiempo; una cosa es que ahora sean más liberales, pero otra que renunciaran ayer al ideal socialista.
El asunto, y por coger una simple frase, podría resumirse en el siguiente despropósito:
… La situación actual, sobretodo tras la Segunda Guerra Mundial…
¿De qué tipo de “situación actual” estamos hablando? ¿Puede ser actual algo anterior a la IIª Guerra Mundial? Es que no entiendo demasiado bien determinadas perspectivas, la verdad, no en estos tiempos al menos.
Una sociedad socialista es aquella que no sostiene la propiedad privada de los medios de producción, o dicho de otra manera, que colectiviza - o socializa - el capital.
Por muchas vueltas que quiera dársele alguien tendrá que gestionar el “capital colectivizado”, y ese alguien no puede tenerlo todo en cuenta. Lo primero impide la libertad y la crítica, y lo segundo el buen funcionamiento -incluso contando con lo primero.
Manuel, el tema es que este tipo de ideologías no tienen ninguna relevancia en la política actual en ningún sentido, esto es algo superado y enterrado, más allá de la crítica moral que de una u otra manera alguien pueda querer exponer. Esto, fuera de “maniqueísmos”, sería muchísimo peor que lo de Losantos, que tenga menos importancia no quiere decir que sea mejor: lo minoritario es que tiene menos repercusión, sin más. La comparación con Losantos y con la “neoderecha” me parece imposible, aunque yo tampoco tenga nada que ver con ello.
Saludos
A ver, Fritz, tú por tu cuenta y riesgo puedes dar por 'superado', 'enterrado' o 'haberle dado carpetazo' a todo lo que consideres oportuno, pero ni generalices, ni proyectes. Una cosa es lo que tú deseas y otra, en este caso radicalmente diferente, la realidad. Es el peligro de confundir ideologías y partidos políticos. No son lo mismo, ni conceptos equivalentes. En realidad los partidos políticos 'de masas', como el PSOE y el PP, son herederos - entiéndase que sólo en la metodología y la praxis política - de los ideológos del NSDAP (el partido nazional-socialista alemán), y se han convertido, como lo fue aquel, en partidos 'cajón de sastre', capaces de aglutinar un amplio abanico de posturas o sensibilidades ideológicas.
El Partido Socialdemócrata Ruso es el partido de Lenin, Trotsky, Stalin... Y no es casualidad que en el periodo de entreguerras y, sobretodo tras la Segunda Guerra Mundial, los partidos políticos que se denominaban 'socialdemócratas' dejaran de serlo en puridad, convirtiéndose en partidos liberales keynesianos, pero eso, mucho me temo, será objeto de otro debate.
El socialismo está enterrado, eso es que es un hecho objetivo. Chávez y demás no son socialistas para nada aunque tengan cosas socialistas.
No confundo nada. Lo que digo es que los partidos social-demócratas son partidos que abandonaron el socialismo hace décadas y que lo sorprendente es que haya aún alguien que no se hubiera dado cuenta.
Los partidos actuales son partidos de masas, partidos "cajón de sastre" como usted dice. El NSDAP era un "partido de masas", pero había otros en su tiempo, la mayor aportación a la política de partidos hecha por los nazis es en el tema de la comunicación (que es lo que hace masas), pero los discursos radiofónicos de Roosevelt no crea usted que no trataban de obtener -y conseguían- los mismos efectos.
El partido social-demócrata de Rusia no fue nunca el de Lenin y Trotsky, que primero estaban en diferentes partidos y, ni entonces ni después, fueron demócratas; el suyo era el partido comunista o socialista, pero no social-demócrata. Eso jamás. Por cierto que por aquella época se tenían las cosa más claras, cada uno defendía su modelo y no trataba de confundirlo con el de los demás: el ¿libertad para qué?, ¿para quién? es el mejor ejemplo de lo que digo.
No sé qué quiere decir con el "no es casualidad" porque desde luego que no lo es. Nunca fueron comunistas, e incluso Hayek sostiene que sus ideas democráticas les impidieron hacerse con el poder en muchos sitios. No tiene nada que ver. Para un partido "social-demócrata" es tan esencial el socialismo, o cierto grado de socialismo, que el democratismo. El partido de Lenin y trotsky no fue demócrata ni democrático jamás.
Saludos
(Lenin) En 1903, presentará sus tesis en el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, que servirán para establecer un primer distanciamiento entre la fracción bolchevique y la menchevique. Posteriormente, durante la revolución de 1905, viajará desde Suiza para intentar extender el fuego revolucionario, y al no conseguirlo, optará por exiliarse en Finlandia, para pasar después una vez más a Suiza.
De http://es.wikipedia.org/wiki/Lenin
¿Seguimos? :-|
A Fritz.
El socialismo está carente en la actualidad de fórmulas para hacer frente a los problemas que trae la globalización neoliberal pero eso no quiere decir que esté enterrado.
Socialistas era como se denominaban a los intelectuales que en el siglo XIX trataban la cuestión social independientemente de que apostaran por las políticas que proponía el marxismo o el socialismo autogestionario u otros.
Actualmente la sociedad y el mundo son distintos a los de esa época y por tanto no tiene sentido seguir tomándose al pie de la letra todo lo que decía Marx o lo que decía, posteriormente, Lenin y eso es lo que reprocho a Enric Casanova.
Pero si según datos de la ONU hay un desastroso y muy injusto reparto de la riqueza mundial, significa que el socialismo tiene aún mucho que decir en sus críticas tanto desde el ámbito político e intelectual como desde la lucha social, siempre que esta lucha se adapte a la realidad actual de cada país, sin atarse a esquemas antiguos ni globales. Es cierto que el centro derecha europeo, tanto la Democracia Cristiana como el Liberalismo Reformista, tienen el mismo objetivo de igualdad de oportunidades que el Socialismo, aunque desde fómulas distintas, pero también es un hecho que el Capitalismo Liberal no funciona y está fracasando, por los crecientes desequilibrios sociales que genera en nuestro continente y en los demás y por la destrucción del medioambiente.
Por eso sigue siendo necesario el Socialismo ya que su historia de conquistas sociales (sobretodo la socialdemocracia en Europa) como sus referentes utópicos (igual que el liberalismo de los siglos XVIII y XIX) pueden ser motor de cambios sociales necesarios siempre que no se caiga en radicalismos que no tienen sentido en el contexto europeo, ni en dogmas.
En cuanto al movimiento político mediático que lidera la COPE y Jiménez Losantos, no creo que haya que denominarlo neoderecha sino neo-extrema derecha ya que está lleno de dogmatismos ultraliberales en lo económico y recurren a los viejos métodos antiliberales (en lo político) y fascistoides que denunciaba John Stuart Mill (aunque no fuera contemporáneo al fascismo) y que son más propios de Goebbles.
Yo yo me pregunto, y también os lo pregunto, porqué cuando los obreros exponemos nuestra utopía política, social y económica se nos tilda de 'antiguos', 'trasnochados', 'radicales' y a nuestro ideal de 'superado', 'enterrado', 'anacrónico', 'desfasado', 'desconectado de la realidad' o 'ajeno a los tiempos actuales', en tanto que cuando el liberalismo (neo, o viejo, o clásico, o de lo que sea) expone su praxis ideológica os resulta tan ajustada a la realidad y a los tiempos modernos que termina siendo la única viable. No será que basáis vuestro argumento en 'frases hechas', consignas repetidas mil veces pero basadas en actos de fe, en creencias, en absolutos. Pregunto.
Cielos Enric, el martillo y la hoz,
semejantes instrumentos ciertamente arcaicos me dan YU YU
Lo que para algunas personas es símbolo de liberación, para otras lo es de 'Yu Yu'. Todo depende del lado en que se encuentre cada quien. Mi lado es el de quienes ven en esa bandera una esperanza en el futuro. Así es la vida.
A Enric Casanova
Pues a mi parecer, el Liberalismo es algo que surge de la Ilustración y el Socialismo también hunde sus raices en ella, por lo que no es antagónico con el Liberalismo. Solo que el Liberalismo abarca mucho y es muy poliédrico, pero también lo es el Socialismo. Y ni uno ni otro se sujeta a fórmulas estrictas e inamovibles.
Por ello me parece tan antiliberal y trasnochado como el marxismo-leninismo o el fascismo, el Pensamiento Único neoliberal, ya que es también puro dogmatismo y totalitarismo por tanto.
Y es cierto que la Socialdemocracia ha abandonado el Socialismo, pero por que no sabemos hacer frente a la globalización neoliberal. Y eso que llaman social-liberalismo no es más que una vertiente del neoliberalismo que no tiene ninguna diferencia práctica del centro derecha europeo o del Partido Demócrata estadounidense.
Pero el colectivismo fue una utopía necesaria en el S.XIX y primera mitad del XX pero ya no sirve para la Europa actual, ya que nuestra sociedad es muy distinta a la de aquella época.
El grán problema es que no tenemos, de momento, fórmulas para hacer frente a los problemas que origina la globalización, lo que no quiere decir, ni mucho menos, que el Capitalismo Neoliberal funcione. Es obvio que no funciona
A ver, Manuel, maticemos. El capitalismo funciona, y muy bien, lo que ocurre es que ese funcionamiento es positivo para unas personas y negativo para otras. Es positivo para quienes poseen, en distintos grados, el control del capital (y por ende de los medios de producción) y mal para quien, como en mi caso, lo único que posee es su fuerza de trabajo. La solución ya está inventada, y siendo cierto que quienes defendemos el socialismo hemos asistido a dolorosos fracasos en la praxis, de ninguna manera esos errores son paradigmáticos, ni representativos, sino más bien intolerables desviaciones totalitarias que se separan del camino trazado por la teoría. No es aceptable que la praxis desvirtúe la tesis, máxime cuando esa praxis no se ajusta a los parámetros trazados teóricamente. El socialismo ni está muerto, ni fracasado, ni trasnochado, ni es anacrónico, y quien sostenga tales afirmaciones sepa que se le ve el plumero.
Los socialistas teoricos a los que fracaso practico de su doctrina no ha desengañado, como parece ser el caso del Sr. Casanovas, me recuerdan a los cristianos que siguen creyendo en las enseñanzas de la Iglesia Catolica a pesar de los siglos de oprobio que esta institucion ha protagonizado. Siempre el mismo argumento: la idea es buena, solo ha fallado la aplicacion practica porque no se han respetado los supuestos teoricos de partida. El argumentario neoliberal no es muy distinto, y sus evidentes fracasos tampoco les desalientan, sino que les hacen creer tan solo que no han echado una dosis suficiente de creencia en la tozuda realidad.
Nada mas peligroso, y creo que la historia lo certifica hasta la saciedad, que quienes creen en los libros "revelados", ya sea la Biblia, el Capital o alguna cosilla de Adam Smith. Los fiels, con su libro en la mano se obstinan en modificar la realidad para que encaje con su libro. Cuando no lo consiguen, que es lo normal, recurren a la violencia (fisica en el caso comunista, psicologica y social en el de los liberales), y cuando a pesar de todo el invento se hunde, entonces los devotos llegan a la conclusion de que el fracaso no es culpa de su doctrina sino de que se ha aplicado poca doctrina ... y se preparan para intentarlo de nuevo.
Porque no aceptar que las cosas son como son y dejar de soñar? Sobre todo cuando el sueño causa tanta sangre. Pero claro, la sangre siempre es ajena, asi que duele menos, y el ideologo y sus secuaces, que siempre sobreviven para explicar que los muertos de los demas han sido un precio justo que habia que pagar por la felicidad propia.
Vira, su reflexión sobre la similitud entre la creencia en el absoluto trascendente, que se da, según su opinión, entre las religiones oficiales y las ideologías políticas, es sin duda un brillante ejercicio intelectual - por el que no puedo sino felicitarle; me atrevo a recomendarle un libro 'Nostalgia de Absoluto' de G. Steiner-. Sin embargo la realidad es algo más compleja que la elucubración teórica que le sirve - a usted y a Steiner - de paradigma.
Las ideologías políticas, como descubrirá si lee a Steiner, vienen a llenar el 'vacío' que ha dejado, tras la ilustración y el triunfo de la razón - y del método científico -, la pérdida de influencia intelectual del absoluto trascendente (Dios). A Dios - a los dioses - lo sustituye otro absoluto, el inmanente (la razón), a cuyo culto se entrega la humanidad, hambrienta de absoluto, como señala Steiner. Las similitudes funcionales entre ideologías políticas y religiones oficiales son tantas como se quiera argumentar, siempre que, como Steiner, tengamos la capacidad retórica de, como dice usted, ajustar la realidad a la teoría - y no al revés -. Pero ocurre que quienes adoramos a ese absoluto inmanente (la razón) vivimos en un mundo de inseguridades y no en un contexto de fe; nos lo cuestionamos todo, incluso nuestros propios dogmas. Fíjese que eso mismo también ocurre en buena medida en todas las religiones.
Lo decía mi abuela, una católica fervorosa, cuando aseguraba que 'hay que creer en algo'. Lo que pasa es que luego no era capaz de comprender que ese 'algo' podía ser muy diverso.
A Enric Casanova,
"El capitalismo funciona, y muy bien, lo que ocurre es que ese funcionamiento es positivo para unas personas y negativo para otras. Es positivo para quienes poseen, en distintos grados, el control del capital (y por ende de los medios de producción) y mal para quien, como en mi caso, lo único que posee es su fuerza de trabajo".
Ni siquiera funciona bien para los que controlan el capital y si no vease la cantidad de crisis bursátiles que hubo en el S.XX como consecuencia del exceso de economía especulativa.
Creo que si has dejado claro que te opones a la revolución violenta y a todo tipo de dictaduras no eres ningún radical. Pero discrepo contigo.
No se pueden concebir hoy en día las políticas de izquierdas como en la época de Carlos Marx.
Hay trabajadores que están en la empresa pública y sus condiciones de vida y de trabajo son privilegiadas respecto a los demás asalariados y a muchos trabajadores autónomos. Hay gente que parte de la indigencia y se hace millonaria con un negocio legal que lo gestiona bien, trabaja duro y crea mucho empleo y riqueza con ello, gente que acaba en la miseria porque su negocio fracasa y en su dia ganaba mucho con ello, hijos de obreros que son ingenieros que dirigen grandes empresas, hijos de profesionales liberales adinerados que tienen que trabajar de camareros en condiciones de explotación y sueldos de miseria porque la carrera que estudiaron no tiene salida, etc.
Tenemos una sociedad tan dinámica como compleja y también injusta pero ya no es la sociedad con unas clases sociales tan delimitadas como la del S.XIX o la de la primera mitad del S.XX.
A ver, Manuel, conviene tener presente un paradigma teórico que puso de manifiesto el propio Smith, creo, o Keynes - ahora no lo tengo claro -, que dice: 'lo que es bueno para la mayoría no suele serlo para el individuo, y lo que es bueno para el individuo nunca es bueno para la mayoría'. Si vamos a analizar casos concretos y determinados no acabaríamos nunca, pero descubriríamos, a fuerza de analizar muchos y muchos casos, que la tendencia siempre ha sido, durante todos estos siglos (desde el XVI, más o menos) favorable a quienes poseían el capital y los medios de producción.
Es cierto que existen diferencias históricas en las sociedades occidentales, también en el resto, unas diferencias son positivas y otras no lo son, pero en esencia, el funcionamiento del modelo es exactamente el mismo, con las adaptaciones evolutivas homeostáticas precisas para garantizar su supervivencia a medio o largo plazo.
Pues yo mantengo un sueño utópico:
Que todos los pueblos, desde su propia entidad cultural, alcancen el Nivel de Vida, desarrollo industrial, económico y social y, por tanto, nivel de justicia y Bienestar Social que alcanzaron los paises escandinavos.
¿Acaso no es una utopía altísima?
Pues ahí está el 'quid' de la cuestión, Manuel, que para mí eso que tú consideras un objetivo final es,en cambio, una 'estación de tránsito'. A mí no me sirve con que el proceso se termine en el nivel de bienestar alcanzado por las sociedades escandinavas, yo quiero más, quiero una sociedad igualitaria en la que los medios de producción estén socializados. Tengo un objetivo final más ambicioso.
Quizás lo que ocurre es que tenemos un concepto diferente de igualdad y de socialización de los bienes.
Para mí la sociedad igualitaria es una sociedad en la que haya igualdad de oportunidades no en la que todo el mundo gane más o menos lo mismo, ya que eso no es justo, porque el esfuerzo hay que premiarlo, tanto por criterios de eficacia como por criterios de justicia.
Y por socialización entiendo que la riqueza se reparta a través de regulación de algunos mercados y ficalidad progresiva para que todo el mundo, sin excepción, tenga una vida digna. Pero para ello hay que garantizar la eficacia y la alta productividad.
Ánimo Enric, gran texto
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