jueves, noviembre 01, 2007

POR LEJANOS VALLES Y MONTAÑAS


Inmunes a toda sentencia de cualquier tribunal, incluida la Audiencia Nacional y el Tribunal Constitucional, inasequibles al desaliento, impasible el ademán, contra toda evidencia racional y “a contracorriente”, los autores intelectuales de la “conspiranoia” del 11M corretean felices por valles y montañas, retozando en las verdes praderas de su onírica esquizofrenia colectiva. Dicen, ahora y antes, “in secula, seculorum” los apologetas del absurdo más dadaista, que ETA está tras el atentado islamista del 11M, así caigan chuzos de punta o sentencias de Audiencias Nacionales. Es lo que tiene saberse en posesión de la verdad absoluta, que no cabe, por definición, opinión en contrario ni discusión alguna.

Es cierto que en este momento, tras la sesuda sentencia de la Audiencia Nacional, la cosa se les ha puesto peluda, pero nada hay que no pueda solucionarse con un poco de imaginación, añadiendo aquí y allá, al gusto, alguna interpretación así a lo “sui géneris”, traída por los pelos, al modo de Pedro Jota y su panfleto electoral. Furgonetas cargadas de cintas de la Orquesta Mondragón; cartuchos de dinamita de vaya usted a saber de dónde y de quién; y botes repletos de ácido bórico o algún peligroso jabón en polvo para lavar a máquina, combinan de maravilla con los pasamontañas de los descerebrados etarras, y si no pues que combinen, “por huevos” (Cañete, dixit). De hecho yo tengo un amigo – no un primo, como Rajoy – que dice que el euskera es una lengua que puede tener origen en las montañas del Atlas, en el Magreb, África ¡los moros! ¡Eureka! ¡He aquí la prueba indiscutible! ¡Ha sido ETA! Y si no ha sido ETA, pues ha sido ZP, que ha utilizado el atentado para ganar las elecciones, como dice Zaplana, con cara de perro pachón. Y punto pelota.

Ahora que los autores intelectuales (sic.) del PSOE no le andan a la zaga al cartagenero íntimo de El Pocero, que ahí está d. Pepe Blanco para poner los puntos sobre las íes y aparecer en la palestra para afirmar, sin despeinarse, que el autor intelectual de lo que sea menester es el efebo de Murdoch, d. José María Aznar, martir de la cristiandad en occidente, caído en justa lid en batalla contra las hordas sociatas (o zoziatas, que ahora todo es con zeta, esperen no se cambien el nombre a mayor gloria del líder y se denominen PZOE) ¡Pobre hombre! Si de intelectual tiene lo que yo de japonés, ni la sombra, coño. Pero hay que aprovechar, que el PP se lo ha puesto a huevo y no es cuestión de dejar perder la oportunidad, otra más, de evidenciar el borriquerismo endémico de los chicos de Rajoy. Se puede abundar en el ridículo todavía con más saña, y no duden que en ello están trabajando nuestros representantes políticos, que a no más tardar nos van a ilustrar en detalle sobre cómo andan de mobiliario intelectual. Puede que cuando publique esto ya me hayan adelantado y alguno de estos próceres del esperpento se nos aparezca en plena tarde para soltarnos alguna perorata ininteligible y en todo caso rocambolesca.

En fin, parafraseando a Serrat (o Tarrés, éste sí que sabe ¡Grande Joan Manel!), cada zopenco con su zopenquería. Mira y hablando de zopencos, aunque no venga a cuento, pero ya me he cansado de conspiranoias y de zetaperos desbocados, me viene a la mente d. José Luis Carod-Rovira, prócer de la China Popular, donde se le conoce con el salado sobrenombre de Josep Lluís Calod-Lovila ¡Manda Huevos!.