LA SOLEDAD DEL TÍO PACO
Es cierto, y en eso tiene razón d. Francisco Camps (de golf i d’aigua per a la construcció), que el líder de los socialistas valencianos ha transitado prácticamente en el anonimato estos últimos cuatro años, en una travesía ‘dolorosa’ aunque no por eso menos anunciada. Sabemos que hoy en día quien no sale por la tele no existe y el ente autonómico Canal 9, haciéndose eco de este principio básico y trasladándolo a la política, para mejor servir a su señor, ha optado por silenciar la presencia del citado líder del PSPV-PSOE, aunque no de él sólo, porque tampoco es que las cámaras de la televisión autonómica le dispensen un trato mínimamente correcto en democracia a la candidata del mismo partido que aquél a la Alcaldía de Valencia, dña. Carmen Alborch, de cuya opción conoce la ciudadanía porque esta mujer está intentando, por lo menos, montar la algarabía suficiente en la calle para combatir la ‘censura’ de Canal 9. También porque no es lo mismo optar al bastón de mando de una ciudad, siquiera sea ésta la capital autonómica, que a la Presidencia de la Generalitat, que es que para esto último te han de conocer en todo el territorio, no sé si me entienden. En tanto, las candidaturas del PP, gozan de la ‘gloria’ de aparecer por la tele, a diferencia de d. Joan Ignasi, que sólo puede optar a la Gloria, pero la Gloria de EUPV, que es una gloria mucho más edificante, dicho sea de paso, por eso la gente las conoce en detalle. Claro que esto tiene también sus inconvenientes, porque al tiempo que conocen a las candidaturas también se le hace accesible a la ciudadanía los vicios que les adornan, que son muchos, variados y en muchos casos relacionados con el ladrillo, ustedes ya me entienden.
Mejor haría el líder de los populares valencianos de mirarse la viga que se le ha incrustado en el ojo, en forma de bronceado cartagenero y sus adláteres, así como en forma de soledad absoluta en lo político, que es que nadie le ‘ajunta’, por ‘indeseable’ – políticamente hablando, se entiende – porque siempre parece estar en posesión de la verdad absoluta y, por lo tanto, indiscutible e infalible, no admite opinión en contrario. Véase, en cambio como el líder del PSPV-PSOE, d. Joan Ignasi Plà, es más deseado por el resto de formaciones políticas, como dña. Gloria, que es que con él y con ella se puede dialogar, señor Francisco, o ‘Tío Paco’, si le place más así, en forma más mafiosa o ‘caló’, que dice ‘usté’. Al hilo de esta última gracia, señor d. Francisco, no sé si recuerda usted, seguro que sí, a ese otro ‘Tío Paco’ al que probablemente tiende usted a parecerse. ‘Igualico, igualico, que el defunto de su agüelico’.



