lunes, abril 30, 2007

LA SOLEDAD DEL TÍO PACO

Al decir del Molt Honorable President de la Generalitat Valenciana, d. Francisco Camps (de golf), el actual líder y cabeza de cartel del PSPV-PSOE a la Presidencia de la Generalitat, d. Joan Ignasi Plà, ha pasado cuatro años ‘sin pena ni gloria’ y ahora va del brazo de Gloria, de Gloria Marcos, coordinadora general de EUPV y candidata a la Presidencia de la Generalitat por dicha organización política. En opinión de d. Francisco Camps (de golf) ‘eso sí que es una pena’, seguramente porque para él que exista entendimiento entre los partidos políticos de izquierdas es una tragedia de dimensiones armagedónicas.

Es cierto, y en eso tiene razón d. Francisco Camps (de golf i d’aigua per a la construcció), que el líder de los socialistas valencianos ha transitado prácticamente en el anonimato estos últimos cuatro años, en una travesía ‘dolorosa’ aunque no por eso menos anunciada. Sabemos que hoy en día quien no sale por la tele no existe y el ente autonómico Canal 9, haciéndose eco de este principio básico y trasladándolo a la política, para mejor servir a su señor, ha optado por silenciar la presencia del citado líder del PSPV-PSOE, aunque no de él sólo, porque tampoco es que las cámaras de la televisión autonómica le dispensen un trato mínimamente correcto en democracia a la candidata del mismo partido que aquél a la Alcaldía de Valencia, dña. Carmen Alborch, de cuya opción conoce la ciudadanía porque esta mujer está intentando, por lo menos, montar la algarabía suficiente en la calle para combatir la ‘censura’ de Canal 9. También porque no es lo mismo optar al bastón de mando de una ciudad, siquiera sea ésta la capital autonómica, que a la Presidencia de la Generalitat, que es que para esto último te han de conocer en todo el territorio, no sé si me entienden. En tanto, las candidaturas del PP, gozan de la ‘gloria’ de aparecer por la tele, a diferencia de d. Joan Ignasi, que sólo puede optar a la Gloria, pero la Gloria de EUPV, que es una gloria mucho más edificante, dicho sea de paso, por eso la gente las conoce en detalle. Claro que esto tiene también sus inconvenientes, porque al tiempo que conocen a las candidaturas también se le hace accesible a la ciudadanía los vicios que les adornan, que son muchos, variados y en muchos casos relacionados con el ladrillo, ustedes ya me entienden.

Mejor haría el líder de los populares valencianos de mirarse la viga que se le ha incrustado en el ojo, en forma de bronceado cartagenero y sus adláteres, así como en forma de soledad absoluta en lo político, que es que nadie le ‘ajunta’, por ‘indeseable’ – políticamente hablando, se entiende – porque siempre parece estar en posesión de la verdad absoluta y, por lo tanto, indiscutible e infalible, no admite opinión en contrario. Véase, en cambio como el líder del PSPV-PSOE, d. Joan Ignasi Plà, es más deseado por el resto de formaciones políticas, como dña. Gloria, que es que con él y con ella se puede dialogar, señor Francisco, o ‘Tío Paco’, si le place más así, en forma más mafiosa o ‘caló’, que dice ‘usté’. Al hilo de esta última gracia, señor d. Francisco, no sé si recuerda usted, seguro que sí, a ese otro ‘Tío Paco’ al que probablemente tiende usted a parecerse. ‘Igualico, igualico, que el defunto de su agüelico’.

sábado, abril 14, 2007

¡PPILLADOS!

Al gerente del PP de Melilla, Javier Lence, le han pillado intentando falsificar solicitudes de voto por correo, cuyos impresos son distribuidos gratuitamente a toda la ciudadanía en las oficinas de Correos. Ha dicho el señor Lence que eso era así porque en su opinión la cantidad de impresos disponibles en la ciudad autónoma para votar por correo era manifiestamente insuficiente y no alcanzaba para satisfacer la demanda que de estos documentos existe en tal circunscripción electoral, por lo que decidió encargarle a una imprenta que "reprodujese fielmente" uno de estos impresos que obraba en su poder, a fin de dar respuesta a la ingente demanda que como digo parece que asfixia el modelo postal en Melilla. A lo absurdo de la razón aludida se añade que la solicitud ha de ser efectuada de manera individual por cualquier ciudadana/o que desee ejercer su derecho al voto por correo, previa exhibición del D.N.I. o cualquier otro documento de identidad con valor jurídico en España (léase pasaporte o carnet de conducir). Entonces, porqué, o más bien, para qué, estaba "reproduciendo fielmente" los documentos de solicitud de voto por correo el señor Lence.

Ya sabemos que en la era Fraga de la Xunta de Galicia existió la costumbre de acompañar a los colegios electorales para votar al PP a esa parte de censo electoral cuyo domicilio radica en el cementerio; costumbre todavía no erradicada del todo en la Galicia rural. Y sabemos también que esa práctica, a todas luces poco ética y seguramente ilegal – tampoco es que yo sea experto en derecho – experimentó un crecimiento exponencial a medida que se sucedían los comicios electorales, habiendo de recurrir el PP de Manuel Fraga a esta "bolsa de votantes" incluso allende los mares, que también votaron españoles y españolas fallecidas "al otro lado del charco" mucho ha; obviamente por correo. La ligazón argumental es impecable, entonces, y es razonable suponer que a la vista, o más bien la percepción, del descalabro electoral del PP que se avecina en forma de elecciones municipales y autonómicas el próximo 27 de mayo, haya cundido el pánico y cobrado significación la máxima "sálvese quien pueda" a la que se acoge la aristocracia pepera para "salvar" su cargo, que refugiándose en el maquiavelismo más puro y radical ha recurrido a la justificación moral de los métodos si el fin es “bueno” y nada hay de mayor bondad que el triunfo electoral del PP, luego cualquier metodología orientada a satisfacer tal finalidad ha de ser necesariamente buena. Falsificar, o “reproducir fielmente” solicitudes de voto por correo para que en todo caso vote hasta el Tato, muerto o vivo – tanto da – el 27M, para que el PP triunfe y sus cargos conserven el sillón es una labor de “servicio a España”, que de lo contrario puede quedar en manos de los rojos separatistas y rompepatrias, vendidos al terrorismo etarra y a los comunistas a partes iguales.

Les queda el consuelo de saber que buena parte de su electorado no se ha enterado de la noticia, porque no se sabe nada de este asunto en el diario sensacionalista de Pedro J., “El Mundo”, que sí se hace eco, a su manera (sic.) del hartazgo del diputado del PP, Joaquín Calomarde, que como otras muchas personas con dos dedos de frente se opuso al “boicot” de su partido al Grupo PRISA, diciendo – cito textualmente – que “El diputado del PP Joaquín Calomarde, que en las últimas semanas criticó públicamente la estrategia de oposición de su partido e incluso cuestionó a Mariano Rajoy, ha tomado la decisión de abandonar esta formación política y pasarse al Grupo Mixto en el Congreso de los Diputados”, de donde sobresale la expresión “e incluso”, resaltando lo felón que es el sujeto, que se atreve “incluso” a cuestionar al “caudillo”.

viernes, abril 13, 2007

A RÍO REVUELTO...

Dice el refranero hispano que quien ejerce el noble arte de la pesca fluvial puede aumentar la rentabilidad de su actividad si es capaz de desempeñar su labor entre las turbulentas aguas de un río revuelto. Si los socialistas valencianos encuentran el río que está revolviendo el facherío levantino y toman la acertada decisión de lanzar el anzuelo en las procelosas aguas del electorado indeciso, por el que ya no se preocupa la derecha recalcitrante y montaraz, a buen seguro que en el País Valenciano volveremos a tener un Gobierno progresista.

Revolviendo el río del electorado de la Comunidad Valenciana está ocupado Zaplana I “el bronceado” y su corte de correligionarios, que ya han conseguido dinamitar la unidad de su partido, el PP, en la elaboración de candidaturas electorales en Alicante. José Joaquín Ripoll, zaplanista, le ha dado con queso al sector oficialista de Camps, encabezado allá en la “terra mítica” por el no menos mítico Luís Díaz Alperi, alcalde de Alicante, cuyo nombre aparece actualmente relacionado con ciertos asuntos judiciales, como su compañero de partido en Castellón, Carlos Fabra, el de las sempiternas gafas de sol, ustedes ya saben. La cosa se ha puesto tan peluda que a Génova (Madrid, no Italia) han llegado dos listas, una en la que hay mayoría de “zaplanistas” y otra en la que la mayoría es de “campsistas”. Y ustedes dirán ¿qué diferencia hay entre unos y otros? Me gustaría poder contestarles con solvencia pero mucho me temo que no dispongo de datos fidedignos y sólo puedo elucubrar – especular, que diría (y haría) “el bronceado” – alegando que el sector “campsista” es el sector “de misa diaria”, el ortodoxo, la derecha del Antiguo Régimen (ustedes ya me entienden); y el “zaplanista” es, digamos, más liberal, inmobiliario, “viva la Virgen”, que van a misa por intercesión del líder y no por propia voluntad, y esas cosas. Pero esto es sólo especulación, no me hagan caso. En realidad se trata de corrientes personalistas, lideradas por dos personajes concretos y bien definidos: Zaplana y Camps, dentro del mismo partido y sin esgrimir argumentos ideológicos de peso, por lo que probablemente se trate de diferencias relacionadas con afinidades personales, lealtades, liderazgo o “chupar del bote”, váyase usted a saber.

Intentando pescar en el río están los socialistas valencianos. Joan Ignasi Plà va paseando por ahí a ver si cae algo, pero la ciudadanía en general – no los afectos al partido, que ya lo sabemos todo, o casi todo – no lo tiene mucho en mente y no parece que ni siquiera en esta favorable coyuntura vaya a llevarse “el gato al agua”, pero ya veremos, que cosas más difíciles han pasado; y si no que se lo pregunten a ZP, el hombre sin carisma – “Bambi” le bautizó el facherío mediático – que llegó a ser Presidente del Gobierno, merendándose al leonino Rajoy, designado por el método “digital” como sucesor del líder cósmico, gran estratega y tal. En el Ayuntamiento de la capital, Valencia, ha lanzado ya el anzuelo Carmen Alborch, y está sacando pescado fresco del oleaje pepero, pero va a tener que batirse el cobre con un “peso pesado” del PP, la actual alcaldesa, Rita Barberá, que regala delantales a las mujeres y fotos dedicadas a los hombres en los “clubes” de jubilados que financia el Ayuntamiento, y eso son palabras mayores. Con todo, Carmen tiene también su peso específico en el subconsciente colectivo de la ciudadanía votante y no se extrañen si nos da una alegría y desaloja el Ayuntamiento del “Cap i Casal” de especuladores inmobiliarios, regatistas multimillonarios y “faraones” con ínfulas, si es capaz de pescar en “río revuelto”.

miércoles, abril 11, 2007

RACA, RACA, RACA.

La estructura goebbelsiana del discurso que emana del centro productor del “pensamiento único”, fuente de la verdad inmutable y eterna, revelada por el gran estadista y líder cósmico de Georgetown, dibuja un escenario de estático escapismo de la realidad evidente que sitúa al PP en el inexorable camino a la esquizofrenia autodestructiva. La mentira sobre los atentados terroristas del 11 M que cuando el partido conservador ocupaba el Gobierno difundió para no perderlo, y que finalmente no sólo le costó el poder sino la mayoría absoluta, ha hipotecado el futuro del PP en una espiral de absurdo esperpento cuyo final no se vislumbra todavía en lontananza. Ahora le ha tocado el turno a la Policía Nacional, sobre cuya actuación cierne la sospecha de corrupción el eurodiputado conservador Díaz de Mera, asegurando la existencia de “fuentes” que dice que le dijeron, porque lo habían oído en alguna taberna o lupanar indefinido porque allí se rumoreaba entre el personal, que insinúan la existencia de un presunto “informe” que relaciona inequívocamente a la banda terrorista ETA con los atentados, Ben Laden, Al Qaeda, Iraq, y el Tato, si fuere menester.

Claro que la “fuente” no se ha dado por aludida, ni aún cuando el mismo Díaz de Mera le ha llamado por teléfono, de hinojos postrado y mentando al Padre, para que respaldando la trola festivalera confirme la versión esperpéntica de la mentira que quiere transformarse en verdad. Dicha “fuente” afirma, y así se lo hizo saber al propio Díaz de Mera, que nada sabe de ningún supuesto informe que vincula a ETA con los atentados y que tampoco le hizo a él comentario alguno al respecto de cosas cuya existencia desconoce. Zaplana “el bronceado”, que si para mantener su estatus y el sueldo que le permite hacer regalitos a “la parienta” a costa del erario público ha de poner la mano derecha sobre Los Evangelios para jurar, bajo pecado mortal de los malos, que la Tierra es plana y la sostienen cuatro elefantes, lo hace, ha salido a la palestra para decir que se deja cortar los brazos enteros por respaldar la veracidad de los patéticos balbuceos del subordinado de Rajoy. Como el sujeto en cuestión no parece que se sienta muy respaldado por la actuación del amigo del Pocero, ha seguido en sus trece, rogándole a “la fuente” – que ya parece “garganta profunda” – “por su madre” que se acerque al juzgado, a decirle al juez la mentira, para que no lo enchironen, por fantasear con cosas serias, pero ni por esas, así que ahora está “con el culo al aire”, como se dice vulgarmente.

Lo único que queda meridianamente claro después de asistir, no sin cierta perplejidad y con bastante vergüenza ajena, al espectáculo lamentable protagonizado por Díaz de Mera en particular y por el PP en general, es que al partido conservador español se le han fundido los plomos. Todavía no se han dado cuenta de que, pese a lo que afirmó el lugarteniente de Hitler, repetir muchas veces la misma mentira no la convierte en certeza irrebatible, ni existe la piedra filosofal que transforma el plomo en oro, ni existen los Reyes Magos o el Ratoncito Pérez pese a que se afirme muchas veces con vehemencia. Pedro J. y Fedeguico I “el libegal” siguen buscando a ETA desesperadamente, porque la necesitan más que el comer, ya que se han enredado tanto en su propia basura que como Otegi ya no pueden pasar sin ella y viven bajo su paraguas, pero esa es una vida miserable, indigna y breve. Allá cada quien con su conciencia.

martes, abril 03, 2007

¡AGUA VA!

El PP valenciano, que no es que atraviese buenos momentos y que ve peligrar su hegemonía en esta Comunidad Autónoma, próximo el descalabro electoral que se adivina a la vuelta de la esquina, como quien dice, está que trina y a falta de asidero más sólido recurre a la “guerra del agua” para ver si por ahí convence a la ciudadanía valenciana de que les vote, con uve. Dicen que el Ebro, que es un río del que tiempo atrás el ministro Arias dijo que iba a sacar un trasvase “por cojones”, que finalmente se truncó por el mismo procedimiento que iba a ocurrir, “vierte” al mar el caudal que significa ese trasvase en estos tiempos de sobreabundancia de agua. Y es cierto que el Ebro, tras el apresurado deshielo de las últimas nevadas, amenaza desbordamientos múltiples que pueden anegar pueblos enteros de Aragón y Catalunya.

El PP valenciano asegura que si el PP español gobernase en Hispania y el trasvase del Ebro se hubiese realizado, dicho río no “vertiría” al mar sus tesoros líquidos y las tierras del alegre Levante español no agonizarían presa de la “pertinaz sequía”. Es cierto que los ríos se definen, precisamente, porque “vierten” sus aguas en el mar a fin, entre otras cosas, de completar el “ciclo del agua”, que no explicaré – como es obvio – aquí ni ahora, pero no es menos cierto que las aguas de esos ríos, que son el vivir, alimentan las explotaciones agrícolas, los azudes, pantanos, presas, embalses, pueblos, ciudades y también terras míticas y urbanismos destructores de litorales, motor económico y símbolo de desarrollo – efímero, pero desarrollo al fin y al cabo –, antes de ir al mar, que es el morir, para eso del “ciclo del agua”. Lo que no dice el PP valenciano es cuándo iba a llevarse a término dicho trasvase, ni en qué condiciones, ni qué precio iban a pagar los agricultores – que los constructores “poceriles” a lo mejor la tenían gratis, en virtud de su condición de “motor económico”, sobretodo para algún bronceado portavoz “popular” –, ni dicen tampoco que dicho trasvase sólo podría efectuarse garantizando el “caudal ecológico” del río, ni que los trasvases, por definición, están al albur de las condiciones y voluntades de la “cuenca cedente” y no de las necesidades de la “cuenca receptora”. Claro, eso no interesa.

Y entre tanto, el Ayuntamiento de Valencia, santo y seña del PP valenciano, con dña. Rita Barberá a la cabeza, que ya es como “La Faraona” porque no para de mandar construir pirámides, se ufana de haber mandado al mar, a ese Mediterráneo que es como el morir en el que “vierte” sus codiciadas aguas el río Ebro, el del trasvase, agua por valor de 1860 piscinas olímpicas, según cálculos municipales unos 661,436 m3 (http://www.valencia.es/ayuntamiento2/ndnoticiasd.nsf/NoticiasAnterioresWeb/36F68871028CBF92C12572AD002852F8?OpenDocument) del ala, como quien no quiere la cosa. Y eso en pleno corazón de la sequía que agosta nuestros recursos y asfixia nuestro desarrollo como consecuencia del “desgobierno” de los rojos masones y contuberniadores del PSOE, y adláteres, que niegan a esta Comunidad el pan y la sal, y sobretodo el agua, con ánimo de hundirla en el fango, bueno en la arena del desierto más bien, al habernos cerrado el grifo del maná salvador que venía del Ebro. Es sonrojante que el Ayuntamiento de Valencia se ufane de haber lanzado al mar tanta agua ¡Con la falta que hace en el campo valenciano! Y a las puertas del desierto. Este derroche no tiene nombre, pero menos nombre tiene la poca vergüenza de este partido político, que considera perjuicio para la Comunidad – o lo que sea – Valenciana lo que hace el Ebro por su natural y se enorgullece de lo que hace la alcaldesa de Valencia por lo criminal.