divendres, novembre 30, 2007

CARAS NUEVAS PARA UN PROYECTO ILUSIONANTE



Sí, sí, ya sé que desde una postura de izquierdas, como sin duda es la mía y la vuestra, lo importante es, como decía d. Julio Anguita (¡Vuelve, Julio!), el programa político y no las caras que lo representan en las listas electorales. Pero este hecho, más o menos indiscutible, no implica que se pueda deducir del orden jerárquico de prioridades la insignificancia de aquellas que no sean la primera o no sean de primer orden. Hoy en día, en política, es importante la imagen de las candidaturas, más por lo que dejan entrever o se puede leer entre líneas que por lo que explícitamente se puede colegir de ellas. Y, en el caso de Esquerra Unida del País Valencià, mi partido, lo que se lee, explícita e implícitamente - perdonadme por favor - es el concepto "decadencia" en luminosas letras de neón.

El cartel electoral de la izquierda en el País Valencià no puede ser más clarificador de la situación por la que pasamos en esta comunidad autónoma. No voy a entrar en detalle a elaborar una disquisición personal teórica sobre lo que significa cada una de las candidaturas, sobretodo por el profundo respeto que profeso a todas y cada una de las personas que las integran, pero sí me siento con fuerzas para dar mi opinión sobre una visión global del fenómeno. Esquerra Unida del País Valencià, que es la "marca" de Izquierda Unida en esa parte de España, está en proceso de conversión en una fuerza política marginal, con un respaldo electoral similar al que recibe el Bloc Nacionalista Valencià o Unió Valenciana, y tendente al que respalda a Esquerra Republicana del País Valencià si Dios - o quien sea - no lo remedia. Sin duda este fenómeno es multifactorial en su fundamentación causal, yendo desde el hartazgo de la ciudadanía respecto a la clase política; pasando por la instalación y supremacía del bipartidismo castrante y alienante PP-PSOE; y terminando por una política errática de la izquierda valenciana, dando bandazos entre el nacionalismo y el liberalismo progresista del PSPV, que desconcierta, más que otra cosa, a la ciudadanía potencial votante de izquierdas dejándola en casa a la hora de votar.

La solución de EUPV, mi partido, a su crisis no ha pasado, evidentemente, por una apuesta decidida por la renovación y la visión puesta en el futuro de un proyecto ilusionante a largo plazo. Supongo que cuando la dirección del partido y las bases que van a votar las propuestas internas hablan de "refundación de la izquierda" o de "relanzamiento del proyecto político" no se refieren a un regreso al pasado sino a una apuesta por el futuro, pero como el movimiento, que se demuestra andando, las buenas intenciones se han de poner en marcha más allá de las declaraciones de intenciones.

dilluns, novembre 12, 2007

¿POR QUÉ NO TE CALLAS?

Ya es de dominio público, a través del conocido portal de internet “You Tube” y la mayor parte de medios de comunicación españoles y del resto del mundo mundial, que el Rey de España, titular de la Corona, Capitán General de los Ejércitos y Jefe del Estado, D. Juan Carlos I de Borbón y Borbón, mandó callar al Presidente de la República de Venezuela, Jefe de su respectivo Estado y de los ejércitos de dicho país, durante la celebración de la Cumbre Iberoamericana, D.Hugo Rafael Chávez Frías, espetándole la conocida frase “¿Por qué no te callas?”. Es de señalar que en el momento de marras el señor Chávez dedicaba su habitual perorata a proferir su no menos habitual retahila de insultos al ex-presidente Aznar, calificándolo entre otras cosas de “fascista”, al tiempo que reclamaba respeto para Venezuela, sin dejar intervenir al Presidente del Gobierno de España, D. José Luís Rodríguez Zapatero (Z, para los amigos).

España, que es una gran potencia internacional, sacada del lóbrego rincón de la historia por el excelso líder mundial D. José María Aznar López, cuyo mayor mérito consiste en haber emulado al Presidente del Mundo, Mr. George Bush jr. - Mr. Danger, en la colorista retórica de nuestro amigo, el señor Chávez -, poniendo los pies sobre el “centrito” del comedor y hablando en un español con acento yankee y reminiscencias casposas, presentó en la Cumbre Iberoamericana una delegación encabezada por el Presidente del Gobierno, D. José Luís Rodríguez Zapatero, y el Jefe del Estado, D. Juan Carlos I de Borbón y Borbón, como corresponde a la solera y pasado esplendor de la ex-potencia colonial de la modernidad. Claro que la modernidad, el Imperio y las Indias americanas son retórica del pasado sin correspondencia en la realidad contemporánea de principios del siglo XXI. Aquello de que en España no se ponía el Sol ha pasado a mayor gloria de las enciclopedias de Historia Universal o a los Espisodios Nacionales de Galdós, o a la Enciclopedia dirigida por Lynch que distribuye El País – previo pago, por supuesto –, pero ahí se queda, que en la España de hoy el Sol se pone por el Oeste, donde está Portugal, que es una república, ex-monarquía, ex-imperio colonial que se repartió el mundo con España en el tratado de Tordesillas de finales del siglo XIV y principios del XV y que como no ha tenido al señor Aznar de Presidente pues no ha salido del rincón de la historia a diferencia de la gran nación española. Y así pasó lo que tenía que pasar, que los insolentes reyezuelos de los virreinatos coloniales, crecidos por su pretendida independencia de la potencia colonial, se le subieron a las barbas a Su Majestad Serenísima, osando levantar la voz, y allá que se fué el Borbón, heredero de Felipe V, a ponerle los puntos sobre las íes al insolente “caudillo” venezolano con el consabido “¿Por qué no te callas?”.

Alguien debería indicarle a Su Majestad Serenísima que la Corona de España ya no tiene posesiones en el Nuevo Continente, ni los Jefes de Estado de los países centro y sudamericanos son súbditos de Su Majestad, ni en consecuencia le deben rendir pleitesía alguna ni someterse a sus dictados. Al mismo tiempo, y ya que estamos, esa misma persona – que a lo mejor podía ser el sr. Moratinos, que para eso es Ministro de Exteriores, o el propio Z, que para eso se ha metido a Presidente del Gobierno – también podría indicarle a D.Juan Carlos I que no tiene autoridad ni jurídica ni moral para mandar callar a un Jefe de Estado elegido democráticamente a diferencia suya, que nadie lo ha elegido ni ha de someterse a la voluntad de esa nación española que es depositaria de la soberanía, o eso dicen. Porque es que D. Juan Carlos I, en calidad de Jefe del Estado, representa a España y no a sí mismo, y teniendo en cuenta que ni él es España, ni España es él, pues sería conveniente que permaneciese calladito y dedicado a sus regias tareas cuando el señor Presidente del Gobierno – actualmente Z – interviniese en un foro internacional, si no es pedir demasiado. Ah, y si por alguna de aquellas le diese a Su Majestad por intervenir, por favor, a ver si sería posible que lo hiciera con el respeto debido a otro Jefe de Estado – por lo menos prescindiendo del innecesario y soez tuteo – aunque ese Jefe de Estado sea un impresentable como el señor Chávez, gracias.

dijous, novembre 08, 2007

AGITAR DE BANDERAS

No he podido evitar experimentar una cierta desazón al ver las imágenes retransmitidas por las cadenas de televisión al uso sobre la visita de SS.MM. los Reyes de España a las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla. Una inquietud que tiene una doble vertiente causal: por un lado, como republicano, que la institución monárquica goce del innegable reconocimiento social demostrado en estos actos supone en el terreno personal una decepción; y, por otro, como furibundo detractor de las patrias que me considero, el agitar de enseñas nacionales y el proferir de vítores a la patria “común de todos los españoles”, no es plato de mi agrado. Pero todo en esta vida tiene un matiz explicativo contextual.

Ceuta y Melilla son, para empezar, dos ciudades autónomas españolas que en la organización territorial del Estado tienen la misma consideración que cualquiera del resto de Comunidades Autónomas, esto es, son Estado y no territorios coloniales – como es el caso de Gibraltar para la Corona Británica, pongamos por caso – aunque estén físicamente ubicadas en el continente africano – como es el caso de las Islas Canarias, pongamos también por caso –. Ya sabemos, y si no lo digo yo, que la ciudadanía gibraltareña estima más conveniente a sus intereses seguir “gozando” del estatus de colonia británica que no el de territorio español, aquella gente sabrá bien porqué. Ahora también sabemos que la ciudadanía ceutí y melillense se precia de su españolidad, estimando más acorde a sus intereses el continuar siendo ciudadanos españoles frente a la pretensión marroquí de incorporarlos a su territorio estatal. Basta echar un somero vistazo a las condiciones de vida del reino alahuí para hacerse una idea bastante aproximada, por comparación, de las razones que fundamentan esta decisión de ceutíes y melillenses.

Es evidente que en la visita del titular de la Corona Española a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla se ha agitado un mar de enseñas nacionales rojigualdas, profiriendo consignas patrióticas y “vivas al Rey” de España. Es lícito deducir de ello que en ambos enclaves africanos españoles reina un profundo patriotismo (constitucional, si quieren) que impulsa a la ciudadanía de ambas ciudades a estimar la patria española con vehemencia. Pero también es lícito suponer que este supuesto “amor a la patria” se fundamenta más en la convicción de que las cosas les irán mejor si están del lado de Europa que si lo están del de África y que sus condiciones de vida serán notablemente mejores en España que en Marruecos. En consecuencia, ante la amenaza marroquí de incorporarlas a su territorio, las ciudades de Ceuta y Melilla exaltan su españolidad, más por necesidad que por patriotismo y aunque no descarto lo segundo creo que lo primero es razón de mayor enjundia y probablemente explicación más acertada del fenómeno, lo que me dejará más tranquilo ya que dará pie a suponer que tal explosión patriótica ocurriría igualmente bajo otra forma de Estado y con otra bandera.

dijous, novembre 01, 2007

POR LEJANOS VALLES Y MONTAÑAS


Inmunes a toda sentencia de cualquier tribunal, incluida la Audiencia Nacional y el Tribunal Constitucional, inasequibles al desaliento, impasible el ademán, contra toda evidencia racional y “a contracorriente”, los autores intelectuales de la “conspiranoia” del 11M corretean felices por valles y montañas, retozando en las verdes praderas de su onírica esquizofrenia colectiva. Dicen, ahora y antes, “in secula, seculorum” los apologetas del absurdo más dadaista, que ETA está tras el atentado islamista del 11M, así caigan chuzos de punta o sentencias de Audiencias Nacionales. Es lo que tiene saberse en posesión de la verdad absoluta, que no cabe, por definición, opinión en contrario ni discusión alguna.

Es cierto que en este momento, tras la sesuda sentencia de la Audiencia Nacional, la cosa se les ha puesto peluda, pero nada hay que no pueda solucionarse con un poco de imaginación, añadiendo aquí y allá, al gusto, alguna interpretación así a lo “sui géneris”, traída por los pelos, al modo de Pedro Jota y su panfleto electoral. Furgonetas cargadas de cintas de la Orquesta Mondragón; cartuchos de dinamita de vaya usted a saber de dónde y de quién; y botes repletos de ácido bórico o algún peligroso jabón en polvo para lavar a máquina, combinan de maravilla con los pasamontañas de los descerebrados etarras, y si no pues que combinen, “por huevos” (Cañete, dixit). De hecho yo tengo un amigo – no un primo, como Rajoy – que dice que el euskera es una lengua que puede tener origen en las montañas del Atlas, en el Magreb, África ¡los moros! ¡Eureka! ¡He aquí la prueba indiscutible! ¡Ha sido ETA! Y si no ha sido ETA, pues ha sido ZP, que ha utilizado el atentado para ganar las elecciones, como dice Zaplana, con cara de perro pachón. Y punto pelota.

Ahora que los autores intelectuales (sic.) del PSOE no le andan a la zaga al cartagenero íntimo de El Pocero, que ahí está d. Pepe Blanco para poner los puntos sobre las íes y aparecer en la palestra para afirmar, sin despeinarse, que el autor intelectual de lo que sea menester es el efebo de Murdoch, d. José María Aznar, martir de la cristiandad en occidente, caído en justa lid en batalla contra las hordas sociatas (o zoziatas, que ahora todo es con zeta, esperen no se cambien el nombre a mayor gloria del líder y se denominen PZOE) ¡Pobre hombre! Si de intelectual tiene lo que yo de japonés, ni la sombra, coño. Pero hay que aprovechar, que el PP se lo ha puesto a huevo y no es cuestión de dejar perder la oportunidad, otra más, de evidenciar el borriquerismo endémico de los chicos de Rajoy. Se puede abundar en el ridículo todavía con más saña, y no duden que en ello están trabajando nuestros representantes políticos, que a no más tardar nos van a ilustrar en detalle sobre cómo andan de mobiliario intelectual. Puede que cuando publique esto ya me hayan adelantado y alguno de estos próceres del esperpento se nos aparezca en plena tarde para soltarnos alguna perorata ininteligible y en todo caso rocambolesca.

En fin, parafraseando a Serrat (o Tarrés, éste sí que sabe ¡Grande Joan Manel!), cada zopenco con su zopenquería. Mira y hablando de zopencos, aunque no venga a cuento, pero ya me he cansado de conspiranoias y de zetaperos desbocados, me viene a la mente d. José Luis Carod-Rovira, prócer de la China Popular, donde se le conoce con el salado sobrenombre de Josep Lluís Calod-Lovila ¡Manda Huevos!.