MANGUIS OLÍMPICOS.
Pónganse en situación. Están ustedes disputando una regata de veleros de la clase 49rs (fortyniners dicen los pijos) y se les rompe el mástil y alguna otra cosa ¿Qué hacer? Pues nada, no se preocupen, manguen el barco de otro equipo, aunque sea de otro país, pongamos por caso Croacia o el que sea, y asunto arreglado. Claro, luego queda el esperpéntico proceso de explicarle a todo el mundo que Croacia - en el caso que opten ustedes por esta nacionalidad - ha ganado una regata de la que estaba excluída y que su país, pongamos por caso Dinamarca, que sí estaba incluído en la competición no ha tomado la salida. Y la cosa se pone más peluda si además han ganado ustedes, que son daneses en el este caso, una medalla de oro con el barco de otro país, en este caso Croacia. Digamos que los que quedan segundos son, pongamos por caso, españoles y que les da por impugnar ante los organismos pertinentes el apaño danés, considerando que se trata de una violación del articulado del reglamento que rige dicha competición, porque se pueden arreglar desperfectos pero no cambiar de barco, y mucho menos por otro de otra nacionalidad. E imagínense ustedes que los organismos oficiales competentes al respecto dictan sentencia favorable a los piratas daneses, dignos herederos de sus antepasados vikingos, argumentando que aunque con un barco mangado éstos, los manguis de veleros, han ganado en buena lid y no cabe discusión a su medalla de oro (gold medal, que dicen los pijos).Pues esto es lo que ha pasado estos días en los JJ.OO. de Pekín, que el Jurado Internacional ha desestimado la protesta española porque los vikingos han ganado su medalla compitiendo en buena lid, eso sí con el barco "prestado" por Croacia, bajo la bandera de ese país y luciendo el acrónimo "CRO", que identifica a dicha nacionalidad en competición. Claro que esto crea un peligroso precedente, porque de ahora en adelante regatistas de todo mundo no tendrán el menor escrúpulo en arramblar con barcos ajenos en caso de problemas con el suyo, porque no importa ganar medallas con el barco de otros si se hace "en buena lid", o sea sin cañonear a los rivales. Esto va a impulsar el comercio porque a no mucho tardar aquellos países que van de paseo a los JJ.OO. con sus barcos tripulados por marinos de piscina esperarán coyuntura propicia para "prestar sus servicios" a los barcos averiados de potencias más solventes y aspirantes al medallero a cambio de una donación más o menos generosa. Por eso los países que no son competitivos en vela dedicarán su industria naval a la fabricación de veleros competitivos en aguas bravas y mansas y de todo, para ver si pueden servir de "apoyo" a aquellos países que sufran desperfectos en sus veleros. Y además puede que también fomente el mamoneo mafioso, porque esos países interesados en el intercambio de veleros también pueden requerir los servicios de algunos diligentes saboteadores que se dediquen a averiar veleros con veleidades de medalla.
Estos "jueces" del Jurado Internacional seguro que no se han parado a pensar en las consecuencias de su decisión y no han tenido en cuenta los efectos secundarios, tan enfrascados como están en la competición, pero aquí estoy yo, un servidor de ustedes, para informar de estas necesarias conclusiones a ver si reflexionan sobre su labor y en vez de decir lo que piensan, piensan lo que dicen, que todos ganaríamos. Por ahora, quienes ganan, por lo menos en veleros del calibre - o lo que sea - 49 son los manguis vikingos de Dinamarca, que se han colgado la medalla de oro gracias al barco de los croatas, que deben de estar orgullosísimos de su embarcación, no así de sus deportistas, porque con el mismo barco se quedaron fuera de la competición a la primera de cambio. Con esto de los barquitos es que no gana uno para sobresaltos.








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