lunes, agosto 11, 2008

UNIVERSO PARA LELO Y PARA LELA.

Canal Nou, la televisión autonómica valenciana, es un fértil vivero de sucesos para-anormales que configuran una realidad para lela y para lelo a medida de los delirios megalomaníacos del Gobierno Autonómico Valenciano. El ente RTVV o BOPP (Boletín Oficial del PP), sufragado con dineros públicos - los que nos cobran vía impuestos, directos e indirectos -, está durante casi 14 años, los que lleva el PPCV en la Generalitat, dedicado a materializar la delirante concepción de la realidad en la que vive el Govern de la Generalitat Valenciana. Tanto es el ahinco con el que diariamente se esfuerza el No-Do valenciano que contra toda evidencia dibuja su onírica fantasía, obviando incluso, si es menester, las mismas imágenes con las que pretenden ilustrar su inconsistente delirio. Como ejemplo, hete aquí, no ha mucho, durante la celebración de la tan cacareada "America's Cup" - que hasta parecía que Rita iba a botar un velero "challenger", pilotado por Camps - que los des-informativos del canal autonómico hablaban, por voz de su locutora destacada en el citado evento, de un "allau de gent" (avalancha de gente, en imperii lingua) que hacía imposible siquiera respirar en los aledaños del puerto valenciano; tras la locutora se extendía un escenario contradictorio en el que no había nadie, salvo una persona sentada en una silla de plástico en una terraza de un bar. Tanto da, que da lo mismo, la periodista - o lo que sea - insistía en esa realidad para-lela y para-lelo en la que ese imaginario "allau de gent" cobraba existencia contra toda evidencia empírica, aunque sólo fuera en la ensoñación delirante de quien dictaba el discurso oficial.

El ente público RTVV (Ràdio i televisió valenciana) no descansa en verano y con la inclemente canícula estival sigue castigando a la sufrida ciudadanía con el incesante esperpento de ese universo para lelos (y para lelas) que el ejecutivo autonómico - y por extensión todo el PPCV - ha ido construyéndose a medida de sus delirios. Relegados a un segundo plano, que no zanjados, asuntos de tanta enjundia informativa como el conocido Trasvase del Ebro o la "Amenaza Fantasma" del Gobierno de España - siempre beligerante con la Comunidad Valenciana -, ahora el Boletín sigue una línea de actuación definida por un doble eje axial: por un lado el maná que fluye incesantemente del cuerno de la abundancia en forma de lo que se ha dado en llamar "política de Grandes Eventos", caracterizada por el generoso gasto a espuertas a fin de patrocinar y organizar grandes fastos o construcciones faraónicas, cuyo reflujo en forma de suculentos y pingües beneficios para la Comunitat Valenciana no puede ponerse en entredicho sopena de fusilamiento mediático; y por otro, la enfermiza convicción de que mientras el resto del mundo se va a la mierda como consecuencia de la crisis económica, aquí en la Comunitat Valenciana y gracias a la enconada labor del Gabinete Camps se vive a todo trapo, inasequibles al desaliento, impasible el ademán e indemnes de tanta misera como nos circunda.

Esta tierra mítica de promisión y lujo desmedido, donde florecen como setas otoñales construcciones megalíticas, campos de golf, urbanizaciones faraónicas a pie de playa, ciudades de las "ciencias" (sic.), Marina D'Or "Ciudad de Vacaciones", así como grandes eventos con rimbombantes nombres en inglés como, por ejemplo: la "America's Cup" o el "Valencia Street Circuit", guiada por la sabia mano de Camps y Cía., brilla con luz propia en el concierto internacional, atrayendo a esos incontenibles "allaus" de gente y capeando el temporal de la crisis económica con solvencia indiscutible. Lástima que todo este escenario onírico corresponda a un delirio megalomaníaco de estos constructores de castillos de naipes con los que, no se equivoquen, nos han hipotecado el futuro a todos y a todas a cambio de darnos por la tele el soporífero calmante de una realidad idílica que sólo existe en Canal 9. Y lo que es peor, cuando la realidad de verdad, esa que no sale por Canal 9, sople y derribe el frágil castillo de naipes, y todo se venga abajo, y el universo paralelo que han inventado en el ente público RTVV se diluya, quedará a la vista el hueso descarnado de un gigante con pies de barro, pero será demasiado tarde; la gangrena se habrá extendido y sólo podremos amputar todo lo podrido. A lo mejor eso es lo que pretenden ¡País!