EL PEPERÍO ARROPA A CAMPS
Ustedes recordarán, no me cabe la menor duda, aquellas películas policíacas - del género negro, se decía entonces, en aquellos tiempos políticamente incorrectos, de lo que ahora se dice "thriller" - en las que una unidad policial ponía cerco a una banda de mafiosos que se reunía con ocasión de una celebración especial, por ejemplo el aniversario de su fundación o el cumpleaños de la hija del Padrino. En la mansión del "Capo di tuti capi" se adocenaban los jefes de los clanes gangsteriles, alardeando de su condición y pavoneándose como vedettes ante la mirada, siempre escrutadora, de la policía, que diligentemente anotaba las matrículas de los vehículos de los asistentes y sacaba fotos de la concurrencia. Eso es, era, cine del bueno y no la mierda que nos endilgan ahora, pensarán ustedes, que son cultos cinéfilos, pero creánme cuando les digo que la realidad supera con creces a la ficción.
Don Francisco Camps, el Molt Honorable President de la Generalitat (valenciana) ha recibido homenaje de su vasallos, improvisado dicen - piensan que somos ingénuos pardillos -, en la muy leal villa de Valencia, Cap i Casal del Regne de València "A Déu gràcies". Al acto han acudido notables del aparato del partido, del PPCV por si no lo sabían, de la talla de Dña. Rita Barberà, alcaldesa de la ciudad, don Carlos Fabra, presidente de la Diputación de Castellón, don Ricardo Costa, Secretario General del PPCV, don Rafael Blasco (el camarada Sergio, para los amigos), conseller de inmigración (sic.) o don José Joaquín Ripoll, presidente de la Diputación de Alicante. No he visto al conocido cómico "Chiquito de la Costera", debe de ser que tenía algún bolo por alguna localidad valenciana. Como ven altos cargos políticos y orgánicos de todas las provincias arropan al Molt Honorable para darle coba antes de que acuda el miércoles a declarar como imputado por el caso de corrupción política que le afecta y que resultaría ocioso detallar ahora. Total, que salvando las distancias - no se me enfaden - a mí me ha recordado, como decía antes, a las fílmicas escenas que señalaba en el primer párrafo, claro que en este caso ni se reúnen los capitostes de ningún clan mafioso ni, por supuesto, fuera está la policía tomando las matrículas y sacando fotos de la concurrencia. Pero la estética, que es lo que quiero señalar, no me negarán que es similar.
Ya veremos lo que pasa el miércoles, porque según le vaya el asunto al Molt Honorable a lo mejor - o a lo peor, no lo he decidido aún - puede que para el fin de semana nos den alguna sorpresita de esas que le dejan a uno cabilando. Puede, digo, que el oso Yogui tenga faena el próximo lunes y tenga que pedir excedencia en el trabajo para ponerse a trabajar en la candidatura del PPCV para las próximas elecciones autonómicas, a celebrarse en 2011. Digo "puede" porque tal vez el Molt Honorable salga reforzado del concilio de Valencia y contando con el respaldo de los pesos pesados del peperío valenciano se crezca y salga impune, limpio de polvo y paja, indemne de todo mal del proceso judicial; y yo tenga que tragarme todas mis palabrotas. Yo, por si acaso, voy a hacer las maletas, no me encuentre mañana la cabeza de una caballo en mi cama, que mi chica me mata si le mancho las sábanas de sangre equina. Es broma, eh.








2 comentarios:
Lo he dejado escrito hoy en un comentario de El País y lo repito aquí: la foto impresiona.
Estoy de acuerdo. A mí me ha dado qué pensar, además de mucho miedo.
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