jueves, mayo 28, 2009

RELIGIONES ALTERNATIVAS

Tenía razón Steiner (1974) cuando escribía en "Nostalgia del absoluto" que el tránsito del paradigma trascendente (Dios) al inmanente (la razón) propiciado por el desarrollo de la Ilustración había provocado un vacío espiritual en la humanidad y a Dios, recientemente defenestrado, lo había sustituído todo un abanico de cultos alternativos que pretendían ser absolutos, esto es explicar la totalidad. Steiner no mencionaba al fútbol como uno de esos cultos alternativos, probablemente porque él no tenía una bola mágica ni poderes paranormales y no podía predecir el futuro, pero si ahora se asomara a la caja tonta, la tele, y viese lo que yo estoy viendo no dudaría un segundo en incluirlo en la lista, probablemente en el primer lugar. Merecimientos no le faltan.

A ustedes les hace gracia la comparación y les parece tedioso el razonamiento que lleva al corolario expuesto, porque les aburre tener que pensar, a lo mejor por eso van al fútbol y votan al PP, ya que para eso no hay pensar. No se me enfaden pero piensen que si no ustedes, sí sus cónyuges, sus hijos, sus hijas, sus hermanos o hermanas, participarán de la religión alternativa, serán beatas y beatos del fútbol. Y lo peor es que a diferencia de las religiones oficiales, las alternativas no tienen código ético, por eso son más peligrosas para todo el mundo y sobre todo para su feligresía, que no ve venir la torta. Ahora ya no les hace tanta gracia ni les aburre el argumento, empiezan a tener miedo y sienten un cosquilleo amargo en la boca del estómago mientras un sudor frío les recorre la espalda ¿verdad? Pues me parece que he de darles otra mala noticia, que ya no tiene remedio, que no hay vuelta atrás y que no les queda otra que resignarse y aceptarlo con deportividad, nunca mejor dicho.

Vaya por delante mi solidaridad con toda la gente que vive en Barcelona y tiene que pasar estos días aciagos sufriendo los ardores de la hinchada culé, o la feligresía del Barça, que viene a ser lo mismo. Pero no sirve de nada ni negar la realidad evidente, ni esconder la cabeza en la arena, ni cerrar los ojos en la absurda y peligrosa creencia de que lo que no se ve es que no existe. Porque la realidad es un monstruo tenaz cuya probervial tozudez no conoce límites y al final termina imponiéndose, es inevitable. Es mejor asumirlo, háganme caso. Así las cosas vayan pensando si se apuntan ustedes a alguna religión oficial, léase cristianismo, islamismo, judaísmo, etc..., teniendo en cuenta que son creencias milenarias que disponen de un elaboradísimo y constrastadísimo código moral; o, por el contrario, se me hacen socios de algún club de fútbol, sabiendo que en este caso no hay mandamientos ni ética que valga, sólo dinero, eso sí mucho. Claro que en el tráfico de drogas también. Ustedes verán.