NOS HAN CONVOCADO, PERO NO SÉ SI JUGAREMOS.
Nadie discute ya a estas alturas del partido que el PP ha planteado la campaña para las elecciones europeas en clave interna. Razones no le faltan para ello, ya que a los resultados que arrojen las urnas europeas en España le asocian un doble valor: por una parte, servirán para legitimar la corrupción política y en consecuencia permitirán dejar en sus cargos actuales a quienes se ha imputado judicialmente por esa causa; y, por otra, y sólo si ganan, servirán para castigar al Gobierno de Zapatero. Por su parte el PSOE, que había planteado una campaña electoral con un mayor cariz europeísta, se ha visto obligado en muchos casos a bajar a la arena de la política española, fundamentalmente para defenderse de los ataques que en ese campo lanzaba incansablemente el PP. El resultado final ha sido paradójico porque Europa ha aparecido más bien poco en la campaña socialista y absolutamente nada en la del PP, lo que al final no sé si interpretarlo positiva o negativamente.La ciudadanía española se está volviendo euroescéptica, digan lo que digan unas encuestas que no pueden eludir el fenómeno de la deseabilidad social – la persona encuestada responde lo que socialmente está mejor visto, esto es, que va a votar en las europeas y además al PSOE – y el próximo 7 de junio asistiremos a las imágenes ya conocidas de colegios electorales desiertos, huérfanos de votantes. El resultado, como ocurrió con el referéndum de la pretendida constitución europea, será democrático pero de dudosa legitimidad, porque si la mitad del electorado se ha abstenido es que la ciudadanía, con todos los respetos, manifiesta su más absoluto desdén por la cuestión, y eso en democracia, qué quieren que les diga, es gravísimo. Ya sabemos qué pasó con el referéndum del proyecto de constitución para Europa y que los países miembros, concretamente sus gobiernos, no han reaccionado todavía; veremos qué pasa con las elecciones al Parlamento Europeo, a ver si a los gobiernos de los países miembros les da por reflexionar, aunque sea por romper la rutina.
Por ahora, en todo caso, a quien le toca reflexionar es a la ciudadanía europea, y en concreto a la española. Aunque a ustedes les parezca el Parlamento Europeo una cuestión baladí no lo es, porque en las instituciones políticas de la Unión Europea no sólo se juega nuestro futuro sino el de las futuras generaciones, y si la izquierda europea ve menguar su representación a favor de la derecha, veremos si no regresa la ley de las 65 horas, entre otras trapacerías que tienen por ahora guardadas en los cajones. Luego no vengan llorando, que mire usted qué malos son en el Parlamento Europeo que han institucionalizado el mercado libre, la libre competencia, el despido libre, la jornada de sol a sol o han resucitado la esclavitud y el Santo Oficio, que gran parte de la responsabilidad será suya.
Nos han convocado al partido que se juega en Europa, somos la pieza clave y fundamental del juego democrático, sin nuestra colaboración el sistema no funciona, les digan lo que les digan. Por eso tienen ustedes que ejercer responsablemente su derecho al voto, pueden votar a la derecha (PP) o a la izquierda (PSOE) en función de sus convicciones ideológicas, pero no dejen que decida por ustedes una minoría y que además, por dejadez propia, se queden sin derecho a la pataleta. Nos han convocado y aunque no sé si jugaremos el partido se jugará igualmente, y si nos golean la habremos pifiado pero bien. No digan que no se lo advertí.







4 comentarios:
Hola Esquirla de Aire.
No sé si este movimiento de euroescepticismo es exclusivo de España o es extrapolable al resto de Europa.
Francamente, creo que tan solo pueblos políticamente "cultos" como el Francés son capaces de ver más allá de una simple elección entre las siglas de siempre.
Sólo tenemos que ver el debate entre Aguilar y Mayor Oreja. Por parte de Mayor no se habló absolutamente nada de las elecciones europeas, y su único objetivo es convertir estas elecciones en un plebisticio contra el gobierno (algo que obviamente no es).
Por parte de López Aguilar tampo fue mucho mejor. Sí que se habla algo de la Europa social, pero poco. Las cuestiones locales son las que marcan la agenda.
De todos modos, no sé hasta que punto les interesa a los partidos mayoritarios entrar en ese debate europea, puesto que el 70% de las veces han votado juntos en el parlamento europeo. Incluso peor. Si entramos a analizar votaciones, veremos la profunda diferencia que hay entre partidos que comparten la misma candidatura, ¿En que se parece la CDU con el PP Español o con el partido de Berlusconi?, ¿Se parece mucho el PSOE Español y el PS Francés?. Por no hablar de las coaliciones nacionalistas.
Personalmente, hay algo de "fraude" en estas elecciones. Se han convertido en el electoralismo más rastrero y más vacío de contenido. Por otro lado, la participación va a ser escasa en toda europa. ¿Cómo solucionamos esto? A pesar de ser un gran defensor del parlamentarismo, creo que se necesitan cabezas de lista a nivel europeo, y candidatos a presidentes de la comisión.
Un saludo.
Yo creo que lo que se necesita es un proceso constituyente europeo y la formación de un Parlamento realmente democrático. Claro que para eso es necesario que los estados renuncien a su soberanía para integrarse en una soberanía europea. Ya hay quien se está mesando las barbas sólo de oír - o leer - semejante herejía.
Estimado amigo Enric, con la voz quebrada de recorrer esta Extremadura, entre mitin y mitin, mi dolor y sufriminto ha llegado al punto de derramar lagrimas a moco tendido. La noticia del año es que el BETIS HA BAJADO A SEGUNDA, no hay dolor como mi dolor ni pena como mi pena.
Señor, Señor, dame fuerzas para superar este calvario, y sobre todo cuando muchos de mis amigos son del Sevilla, ¡ Dios que cruz!
Un abrazo amigo.
Acabo de dejar este post en mi blog:
El presidente PPCV, Francisco Camps, dijo ayer que las elecciones europeas "son la llave del futuro" para que el presidente nacional de su partido, Mariano Rajoy, acceda a la presidencia del Gobierno. Camps dice la verdad pero sólo a medias porque de lo que son la llave las elecciones europeas es del futuro personal de Mariano Rajoy. Si los resultados no son suficientemente buenos y suficientemente buenos no son dos escaños de diferencia que pronostican algunas encuestas las aves de rapiña volverán a volar en círculo señalando la presa. Y el nombre de esa presa no es otro que Mariano Rajoy.
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