UNA REFLEXIÓN EN CLAVE DEMOCRÁTICA
He de admitirlo, porque creo que es de justicia, que me han dado una lección de democracia y además que esa lección ha provenido de una persona - que no citaré porque no ha querido - digamos poco dada a ese tipo de reflexiones. En definitiva, se trata de que yo estaba comentando lo absurdo y poco justificable que me parece lo que ha ocurrido en las elecciones europeas, sobre todo en la Comunitat Valenciana (o País Valencià, que no se me enfade nadie), cuando esta persona me ha indicado algo que parece obvio - lo parece ahora, a posteriori, claro - y que no es otra cosa que la democracia. Democracia supone soberanía popular, esto es, que los poderes del estado radican en la ciudadanía - etimológicamente "demos" (pueblo) y "cracia" (poder) - y que es ésta quien decide, nos guste o no su decisión. Por eso, más allá de lo que podamos opinar sobre el sentido del voto, la poca racionalidad de la decisión ciudadana o la convalidación de la corrupción política que hay detrás de ello, lo cierto es que si nos pensamos demócratas - y yo me pienso así - hemos de alegrarnos de que sea la ciudadanía, y no una casta oliárquica y privilegiada, quien tome la decisión.A veces, también lo he de escribir, me pierde un forofismo fanático que es tan irracional como el que denuncio para el resto de la gente y sólo soy capaz de pensar en clave electoral, para ver si me alegro porque han ganado "los míos" o me entristezco porque han ganado "los otros", como quien va a fútbol. Pero, amigas y amigos, la democracia no es eso y la política no puede entenderse bajo esas claves. No estamos en un partido político, militando (como yo) o trabajando en él y para él (como los cargos orgánicos y políticos), para ganar o perder elecciones, como si fueran encuentros deportivos, sino para ofrecer a la ciudadanía un programa político que persiga transformar la sociedad en base a unos parámetros ideológicos determinados, en nuestro caso la socialdemocracia. Pero es la ciudadanía quien toma la decisión de apoyar o no una propuesta política y no la certeza de saberse en posesión de la verdad revelada y por tanto absoluta e indiscutible. La ciudadanía sabe a quién vota y qué vota, y por eso merece un respeto que yo no le he tenido, y lo lamento, y me arrepiento, y pido perdón si alguien se ha ofendido, aunque a mí se me ha quejado nadie.
Creo que el PSPV-PSOE debe esforzarse en construir una propuesta política desde los principios ideológicos de la socialdemocracia y ofrecérsela a la ciudadanía valenciana, para que la evalúe y decida si le convence o no. Creo que no se trata de adoctrinar, ni de confrontar modelos políticos, ni de combates épicos entre el bien y el mal librados en los colegios electorales, ni de que sin nosotras y nosotros sólo hay silencio, sino de dar a la ciudadanía una alternativa, una manera singular de afrontar la realidad coetánea de manera global, absoluta si se quiere llamar así. La ciudadanía ha de tomar esa decisión, y ya está madura para saber que su toma de postura es importante, no sólo para esta generación sino también para las venideras. Y si la ciudadanía decide otra cosa, si decide apoyar a quienes les han ofrecido otra alternativa, basada en otros principios, incluído el de la corrupción política generalizada, pues es su decisión y en el escenario que la ciudadanía determine tendremos que trabajar y vivir, y sobre todo convivir. Esto no significa ni que tengamos que redefinir nuestro proyecto en base a los análisis electorales ni que tengamos que renunciar a nuestras ideas para ganar elecciones, porque esto, perdonadme, es de gente con pocas luces; como he demostrado ser yo. Entreguemos a la ciudadanía nuestro proyecto político de transformación de la sociedad y que sea ella quien decida, porque mientras esto sea así, es decir, haya democracia, las cosas irán yendo a su cauce pero si perdemos la democracia, aunque sea por un exceso de celo, creedme, las cosas irán a peor.







6 comentarios:
Proyecto de transformación....ayy.
Me ha venido a la cabeza, no sé porqué, una discusión que tuve con la responsable de educacíón del PSOE en la ciudad de Valencia.
Hablábamos del Plan Bolonia, y me decía "Es una buen plan siempre que haya un gobierno socialista". Me pareció poco serio, "Pero bueno, ¿Vais a hacer una ley que se puede convertir en un desastre si gobierna el PP?¿Es que pensáis que gobernaréis toda la vida?".
Empezamos a hablar sobre los conciertos educativos, que también era una buena ley pero que el PP la degeneró, que en Andalucía no era así, etc, etc.
"En el fondo sois responsables de abrir la caja de pandora con los conciertos, porque eso finalmente ha permitido el absoluto dominio de la educación en Valencia de la Iglesia católica con un gobierno del PP"
En fin, no sé porque tu post me ha recordado esto. Creo que por le de cambio y proyecto transformador, ¿Es que la Izquierda ha transformado algo en los últimos 20 años?. Lo único que hace es cogerse al estado del bienestar para que no se lo quiten de las manos, mientras ve como poco a poco se descompone.
En fin, estoy pesimista hoy.
Un saludo.
Me quedo con tu pregunta ¿Es que la Izquierda ha transformado algo en los últimos 20 años? E intento una respuesta breve.
Veinte años atrás supone situarnos en los últimos años de la década de los 80 y los primeros de la de los 90 del pasado siglo. Desde entonces, la izquierda, la izquierda democrática - la socialdemocracia europea - ha transformado la sociedad de arriba a abajo. En Europa tras la IIGM y en España tras la dictadura franquista, la izquierda democrática ha construido un nuevo modelo de sociedad, el estado del bienestar; un modelo diferente del soviético-comunista y del capitalista de libre mercado. Un modelo basado en tres patas, o pilares, fundamentales: estado, mercado y familia. La izquierda democrática, en este nuevo modelo social y político ha estructurado una respuesta estatal a las desigualdades sociales provocadas por el normal - repito "normal" - funcionamiento del modelo de libre mercado a través de un estado redistribuidor de la riqueza; y generalizador de oportunidades a través de la prestación de servicios públicos.
¿Qué hubiera sido de Europa y de España sin la socialdemocracia? ¿Qué modelo hubiéramos tenido, o sufrido, de no haberse inventado el estado del bienestar? Claro que las transformaciones provocadas por la izquierda no han sido "faraónicas" ni propias del show bussines, como las que lleva a cabo la derecha neoliberal por ejemplo en Valencia: Rita, la alcaldesa, dijo una vez "¡Qué bonita se ve Valencia desde el aire!" a lo que alguien le respondió "sí, porque a ras de tierra ya no se ve tan bonita". El PP construye para que se vea bonito desde las alturas y el PSOE trabaja para que a ras de suelo la cosa no esté tan mal. Se ve más lo que se hace para que reluzca al Sol pero nos va mejor lo que se hace a ras de tierra.
Enric.
No puedo estar de acuerdo.
Hablas del estado de bienestar, pero eso no es un invento de los 90. El estado del bienestar se creó en Europa después de la segunda guerra mundial hasta finales de los 70. Es obvio que en España no, pero es que España por culpa de la dictadura franquista ha tenido un ritmo diferente.
Tras la crisis de los 70, la llegada de los Neocons y la caída del muro de Berlín, la izquierda no ha construido nada (insisto, en Europa).
La izquierda dejó de ser socialdemócrata y pasó a ser social-liberal, eso que llaman la tercera vía. Desde ese momento ha aceptado parte del discurso de la derecha y ha pasado a ser una fuerza meramente conservadora, es decir, dedicada a "resisitir" con el estado del bienestar creado, pero sin crear nada más.
Y ahí tenemos el problema. La izquierda es Conservadora, y la derecha reformista. La derecha tiene la iniciativa y la izquierda la reacción.
Por eso la socialdemocracia fracasa. Porque ya no es aquello de intentar convertir la sociedad, de llegar al socialismo progresovamente, como lo definió eduard Berstein. Ya no quiere transformar nada, porque en el fondo piensa que las teorias del libre mercado han ganado la partida.
Yo lo veo así.
Pásate por el blog, que echamos de menos tus comentarios.
Es cierto que la socialdemocracia europea ha pasado a adoptar una estrategia conservadora de sus posiciones iniciales de partida, porque el estado del bienestar está en peligro y desde una óptica socialdemócrata no queda otra que defenderlo. Otra cosa es que quizá la mejor defensa hubiera sido un buen ataque, pero eso es fácil de decir y complicado de implementar. Vamos, yo no sé cómo.
Estoy también de acuerdo en que la evolución política de los partidos socialdemócratas ha ido en la línea de adoptar cada vez más el liberalismo y cada vez menos el marxismo en sus postulados ideológicos. Sin embargo, conviene distinguir partido político de ideología, porque si bien es posible la identificación ésta no ha de ser necesariamente unívoca, puede un partido político aglutinar diversas sensibilidades ideológicas y concomitantemente, una misma ideología puede dar lugar a diversos partidos políticos. En la Europa de finales del siglo XX domina la política de masas, de manera ya indubitada, y los partidos políticos con posibilidades de gobernar han de ser de masas y por lo tanto congregar diversas ideologías. Eso le pasa a los partidos socialdemócratas, que se han alejado de los purismos ideológicos y han abrazado la diversidad, eso sí, siempre dentro de la izquierda o del liberalismo progresista, según se mire.
Las teorías del libre mercado no sólo no han ganado la partida sino que han sufrido un revés del que yo creo que no van a recuperarse. Nadie, ni siquiera Aznar, defendería ahora en serio esas teorías si tuviera que gobernar. Ha sido el fin del liberalismo smithiano o davidricardiano y el resurgimiento del liberalismo keynesiano. Y si no, tiempo al tiempo.
¿Por qué blog he de pasarme, que me echan de menos? Me he emocionado ¡Alguien me echa de menos en algún sitio! ¡Silencio! He oído una voz, es posible que alguien se acuerde de mí.
No seas tan idealista por favor. ¿Es democracia por parte del PP llenar la plaza de toros con inmigrantes rumanos que trabajan cogiendo ajos en Albacete? ¿Es democracia prometer tarbajo a inmigrantes de Castellón a cambio de promesas de puestos de trabajo? ¿cuántas familias valencianas tienen el voto comprado a través de favores o puestos de trabajo en la sanidad o educación privatizadas? Muchísimas.
Cuando la democracia se vapulea, se extorsiona, se amenzaza, se manipula, no es democracia, es mafia.
Saludos.
Mi anterior intervención corregida, pido disculpas.
No seas tan idealista por favor. ¿Es democracia por parte del PP llenar la plaza de toros con inmigrantes rumanos que trabajan cogiendo ajos en Albacete? ¿Es democracia prometer trabajo a inmigrantes de Castellón a cambio de subirse a autobuses para el mitin de Rajoy? ¿cuántas familias valencianas tienen el voto comprado a través de favores o puestos de trabajo en la sanidad o educación privatizadas? Muchísimas.
Cuando la democracia se vapulea, se extorsiona, se amenzaza, se manipula, no es democracia, es mafia.
Estos ejemplos, que conste que son los más insiginificantes, pero tal vez los más clamorosos y llamativos.
Saludos.
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